El pronunciamiento se dio luego de que algunos gobiernos departamentales expresaran reparos frente a los ajustes impositivos. Según el Ejecutivo, Colombia se encuentra entre los países con menores cargas tributarias sobre este tipo de productos, pese a su incidencia en enfermedades y mortalidad prevenible.
Durante el más reciente Consejo de Ministros, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que los cambios en el impuesto al consumo responden a una metodología técnica basada en estudios internacionales, que contemplan variables como el grado de alcohol en las bebidas y los niveles de nicotina en los productos de tabaco.
Ávila también señaló que la reforma incorpora al sistema tributario productos que actualmente no pagan impuestos, como los vapeadores y dispositivos de calentamiento de tabaco, lo que permitiría ampliar la base gravable y generar ingresos adicionales estimados en 1,6 billones de pesos.
Por su parte, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, destacó que este tipo de gravámenes cumplen una función preventiva, al desincentivar el consumo de sustancias nocivas y contribuir al financiamiento del sistema de salud, al tiempo que fortalecen el recaudo fiscal.
Las medidas hacen parte del paquete de decretos expedidos bajo la Emergencia Económica, los cuales continúan en revisión y debate público por su impacto fiscal, sanitario y social.
Redacción: Lumacastereo

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