Las acciones son lideradas de manera articulada por el Ministerio de Minas y Energía, el Ministerio de Defensa, las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y las empresas del sector eléctrico, con el objetivo de garantizar la continuidad y confiabilidad del servicio de energía para las comunidades.
El refuerzo de la seguridad incluye mayor presencia de la Fuerza Pública en puntos estratégicos, acompañamiento permanente a los equipos técnicos encargados de las labores de mantenimiento y reparación, así como el fortalecimiento de los protocolos de prevención y reacción ante posibles afectaciones a la infraestructura crítica.
De manera paralela, los equipos operativos trabajan de forma continua para restablecer el servicio en las zonas impactadas y minimizar las afectaciones a los usuarios, priorizando sectores esenciales como hospitales, acueductos y servicios públicos fundamentales.
El Gobierno nacional reiteró su rechazo a cualquier acción que atente contra la infraestructura energética del país, al considerar que estos hechos afectan directamente el bienestar de la población y el desarrollo económico y social de las regiones. Asimismo, confirmó que se adelantarán las investigaciones correspondientes para identificar y judicializar a los responsables.
Con estas medidas, el Gobierno reafirma su compromiso con la seguridad energética del país y con la protección del derecho de los ciudadanos a acceder de manera continua y segura al servicio de energía eléctrica.
Información del Ministerio de Minas y Energía.

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