Las vacunas contra el rotavirus, la influenza, la enfermedad meningocócica y la hepatitis A dejarán de ser exigidas de manera general y pasarán a aplicarse de forma opcional, según la decisión que adopten los padres en conjunto con los profesionales de la salud. El ajuste entra en vigencia de manera inmediata.
Con esta modificación, el esquema de inmunización infantil se reduce y prioriza la vacunación frente a un menor número de enfermedades, lo que representa un giro importante en la política sanitaria del país. Desde el Departamento de Salud se argumenta que el nuevo enfoque busca fortalecer la confianza de las familias en el sistema de salud y promover decisiones médicas más personalizadas.
Las autoridades señalaron que el modelo toma como referencia sistemas internacionales con calendarios de vacunación más reducidos y flexibles. No obstante, el anuncio ha generado reacciones divididas dentro del sector médico, donde algunos especialistas advierten sobre posibles riesgos en la protección colectiva de la infancia.
El calendario de vacunación continúa funcionando como una guía clave para el ingreso de los menores a centros educativos y espacios de cuidado infantil, aunque su aplicación dependerá ahora, en mayor medida, del consenso entre familias y médicos.
Boletín elaborado por Lumacastereo con base en reportes de agencias internacionales de noticias y medios informativos de alcance global,

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