El hecho motivó una reunión virtual de alto nivel entre los ministerios de Defensa de ambos países, encabezada por Gustavo Petro en cuanto a la denuncia inicial, y los responsables de seguridad de cada nación.
Durante el encuentro, Ecuador reconoció que el artefacto estaría relacionado con una operación militar realizada el pasado 3 de marzo contra grupos armados en su territorio, aunque aseguró que no existió intención de afectar a Colombia.
Como resultado, se acordó la creación de una comisión técnica binacional que analizará lo ocurrido, evaluando si el artefacto llegó por condiciones propias del operativo o si fue desplazado posteriormente por terceros.
El caso genera preocupación en la zona fronteriza, donde comunidades han advertido sobre riesgos para la población civil en medio de operaciones contra estructuras ilegales.
Mientras avanzan las verificaciones, ambos gobiernos mantienen canales diplomáticos abiertos para esclarecer lo ocurrido y evitar nuevos incidentes en la frontera.
Con información del Ministerio de Defensa

Publica que opinas de este acontecimiento