Entre las reducciones más notorias está el tomate chonto, cuyo valor cayó de forma abrupta hasta ubicarse alrededor de 3.000 pesos por kilo, un alivio para el bolsillo de los consumidores. Una tendencia similar presentó la cebolla larga, que bajó más de mil pesos y ahora se consigue cerca de 2.400 pesos por kilo.
No todos los productos siguieron la misma línea. La papa pastusa registró un leve incremento y comenzó la semana con un precio cercano a 1.900 pesos por kilo. También se observaron aumentos en otros alimentos frescos como la lechuga y la mazorca, que presentaron alzas moderadas.
En contraste, varios productos básicos mantuvieron estabilidad en sus precios. Arroz, frijol, aguacate Hass, guayaba, aceite, huevos y leche en polvo no reportaron variaciones frente a la semana anterior. De igual forma, las proteínas animales, tanto pollo como carnes y algunos pescados, conservaron sus valores habituales en el mercado mayorista.
Este comportamiento refleja la dinámica habitual de oferta y demanda en la central de abastos, donde factores como cosechas, inventarios y rotación de producto inciden directamente en los precios semanales.
Fuente: Corabastos

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